Siempre digo que me gusta mucho la gente capaz de decir mucho con poco, esos que no necesitan lo mejor ni lo más caro del mundo para hacer verdaderas maravillas con cualquier brocha deshilachada o transmitir como nadie con la música. Esa gente, decía, que emociona, conecta y recoge lo bonito en dos sílabas, un acorde y una mancha descolorida, o que da un nuevo sentido a lo que parecía feo, roto o cotidiano sin perder su esencia (como mis patatas fritas con mayonesa jaja). Si hay algo que me encanta es buscarle las cosquillas y el lado bueno a la cara B.

Cuando hablaba de esa gente que toca música y hace fotos geniales en los descampados más feos o de esa otra que encuentra algo que el resto no vemos en edificios abandonados o en letras callejeras, decía que el ser humano tiende a buscar cosas bonitas, orden, simetría y alegrarse la vista cuando sus necesidades básicas de hombre de las cavernas están ya cubiertas. Y ahí entra el arte.

arte_5_Teresa J Cuevas.jpg

Hace poco contaba que se nos casó la primera amiga y el regalo de boda siempre es algo difícil, ahora que ya ha quedado desprovisto de su sentido original (la mayoría de las parejas ya viven juntas o tienen casi de todo) y cuando hacer una transferencia para cubrir el cubierto está totalmente descartado. El regalo, cuando una amiga especial se casa, debe ser una continuación de ese «para toda la vida», ¿no? Que sea especial, que les encante, que lo recuerden siempre como algo nuestro que es sólo suyo… Conocí hace tiempo las obras de Teresa J. Cuevas y desde el primero momento me encantaron, igual que ella cuando la conocí en persona. Tanto, que acabó siendo un regalo perfecto 🙂

Sus lienzos son especiales. Eso sentí cuando los vi. Los tonos, las texturas y los contrastes de luz tienen movimiento, cuentan una historia y son aún más impresionantes en persona, en su taller, repleto siempre de lienzos de mil tamaños y colores únicos por cada esquina, cada mesa y cada pared. Decía Séneca que «todo el arte no es sino imitación de la naturaleza», y esa sensación tengo yo cuando me quedo embobada delante de ellos. Te transportan a las raíces, al mar, a la naturaleza, a la serenidad que cada uno asociemos con algo.

arte_4_Teresa J Cuevas.jpg

arte_6_Teresa J Cuevas.jpg

Teresa es arquitecta y plasma en sus obras las influencias de cada etapa, cada ciudad y cada historia. De su etapa en Corea con los mejores artistas y arquitectos, de su vuelta a Madrid o de sus viajes a Colombia, Marruecos, Portugal y tantos otros destinos que, a quien sabe verlo y exprimirlo, le llenan seguro de la mejor inspiración, ganas de más y necesidad de crear cosas bonitas para que todos lo disfrutemos. Además lo pone todo fácil y es un gusto, y eso siempre hay que agradecerlo!!!

Os animo mucho, mucho desde aquí a que la conozcáis y la sigáis en sus trabajos en la Fundación Juan March y con sus lienzos y nuevas obras en su web o redes sociales. ¡¡Es un gustazo encontrarse con gente así de estupenda y de crack, los buenos descubrimientos hay que compartirlos y ella es sin duda uno de ellos!! 🙂
Mil gracias, Teresa, y hasta la próxima.

«Ella es puro arte, y el arte no se inventó para ser bonito, sino para hacer sentir algo». Mucho.

arte_11_Teresa J Cuevas.jpg

Anuncios