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The Red Door

A veces, la vida

mes

febrero 2019

ALIMENTACIÓN MINDFULNESS

Mindfulness no es otra cosa que plena atención. Plena atención en nuestro día a día. Plena atención en cada cosa que hacemos. Plena atención con cada cosa que sentimos dentro sin juzgarla ni criticarla. Y plena atención, también, cuando nos alimentamos. Porque casi todos, en algún momento, por exceso o por defecto, hemos necesitado mejorar nuestra relación con la comida. De hecho, los estudios coinciden en que la población de los países desarrollados presenta, cada vez más, una relación desordenada con la comida y una obsesión neurótica con el peso: diabetes, sobrepeso, operaciones de cirugía como parche temporal, bulimia, adicciones de transferencia (para sustituir la comida por otra adicción) o declararle la guerra a un amplio listado de alimentos. A veces, no es tan importante el qué, sino el cómo.

En general, las dietas tratan de imponer cambios en nuestra conducta desde el exterior, con mayor o menor éxito; esta técnica busca algo muy diferente: cambiar desde el interior para que el cambio sea real, permanente y natural. De hecho, varias publicaciones científicas de medicina y psicología se hacen eco desde hace tiempos de sus enormes beneficios curativos: técnicas de plena atención para combatir enfermedades crónicas, dolores, ansiedad, depresión o trastornos de otro tipo.

¿Quién no ha llegado cansado de trabajar o hastiado del día y ha decidido “darse un homenaje” y devorar una bolsa de patatas fritas, una tableta de su chocolate favorito, o una caja de galletas? Para luego, seguramente, Seguir leyendo “ALIMENTACIÓN MINDFULNESS”

LA DIFÍCIL TAREA DE SER FELIZ EN EL VERTEDERO

Dos buenas amigas reflexionaban hace poco sobre lo complicado que resulta a veces disfrutar realmente de cada día, sin esperar grandes obsequios, frente a ansiar constantemente el siguiente viaje, el siguiente gran acontecimiento, el siguiente fin de semana. Me acordé entonces de una reflexión de Laura Ferrero que recordaba una escena de la película Boyhood, cuando Patricia Arquette se derrumba en la cocina después de la graduación de su hijo y dice: «Ya está, ya he hecho todo lo que tenía que hacer. Y ahora qué, ¿esto es todo?, ¿lo próximo que me queda es organizar mi propio funeral? Creí que habría algo más…». Boom.

Dicen los que saben de esto que no hay nada como aprender a renunciar y a andar ligeros por la vida. Cuanto menos necesitamos para estar completos, felices y satisfechos, más fácil nos será disfrutar de cada pequeño acontecimiento o alegría. Y qué difícil eso, ¿no? El psicólogo Rafael Santandreu lo explica fenomenal con otras palabras: «Cada día que pasa tengo más claro que buena parte del camino hacia la fuerza, el crecimiento personal y la estabilidad emocional podría resumirse en esto: Seguir leyendo “LA DIFÍCIL TAREA DE SER FELIZ EN EL VERTEDERO”

ELLA, QUE SE BEBÍA LAS LUCES

Todo empezó en una biblioteca. Viene a mi cabeza su recuerdo y es de color amarillo. Tirando a gris. No era guapa, es que era mucho más. Todos lo admitían. De esas bellezas que jamás se someten al debate público porque no hay necesidad ni cabeza que se lo plantee. Cuando me miraba, con esos ojos grandes y encendidos y me ruborizaba, era guapa. Cuando no me miraba, también. Cuando estudiaba concentrada, con esas gafas pequeñas y ese cuaderno caótico, era guapa. “Qué tal lo llevas”, me decía, sin afirmar ni preguntar, mientras sonreía a medio gas, y yo sentía que éramos dos amantes furtivos, a punto de huir juntos, que tenían que disimular frente al resto del mundo.
Ella.
Ella puede llamarse como queráis. Pongamos que Alba.

No sé cómo pasó todo, a veces ya sabe uno que los recuerdos se desdibujan, pero apenas unos meses después estaba descolgando el teléfono para ir a su rescate. Nos habíamos hecho amigos. Alba siempre encontraba la manera de apretar el gatillo y acertar. Apuntaba a la diana y cerraba los ojos, serena, confiada, porque sabía que el tiro no fallaría. Seguir leyendo “ELLA, QUE SE BEBÍA LAS LUCES”

SOBRE LA GESTIÓN DE CONFLICTOS

Hace un tiempo, leyendo sobre cómo resolver conflictos y sobre la no-violencia, leí esta leyenda que dice así:

Un religioso derviche y su discípulo se hallaban caminando por una tranquila carretera. A lo lejos, distinguieron una nube de polvo: un elegante carruaje tirado por cuatro caballos blancos venía a toda velocidad. A medida que se aproximaba, se dieron cuenta de que el vehículo no frenaba ni se apartaba del centro de la vía. En un minuto lo tuvieron encima, así que saltaron a una zanja. Cuando se levantaron, vieron cómo el carruaje se alejaba levantando más polvo, esta vez sobre sus ropas. El discípulo pensó en lanzarles una maldición, pero antes de que pudiera hacerlo, el maestro se adelantó y dijo:
¡Qué vuestra vida os colme de felicidad!
El joven, sorprendido, preguntó:
¿Por qué le deseáis felicidad a esa gentuza? ¡Por poco nos atropellan!
¿Piensas de veras que si fueran felices irían por ahí molestando a los demás?respondió sereno el maestro.

A todos nos pasa, nos enfadamos, perdemos los nervios y echamos sapos y culebras. Recuerdo una compañera de trabajo tecleando sin descanso en el email todos los insultos y desahogos posibles, mientras se giraba hacia mí en busca de una sonrisa cómplice, para después borrarlo todo y responder con la fórmula de cortesía propia. Poco a poco, consigo Seguir leyendo “SOBRE LA GESTIÓN DE CONFLICTOS”

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