Buscar

The Red Door

A veces, la vida

Autor

thereddoor

LA FAMILIA, THIS IS US

Este verano, en la playa, tenía una larga lista de títulos apetecibles por leer y uno a uno, como bolos esperando su momento, fueron cayendo. Hay libros que desde la primera página prometen; ocurre en escasas ocasiones (Los enamoramientos, de Javier Marías, o Malaherba, de Manuel Jabois), pero cuando sucede no pasa desapercibido. Fue también el caso de Ama, de José Ignacio Carnero (una joya)
«No es que todas las familias felices se parezcan las unas a las otras, sino que, como han estado tan ocupadas siendo felices, no han encontrado el momento de ponerse a escribir sobre sí mismas. Es el olvido, y no la felicidad, el que hace a esas familias iguales. Cuando la memoria se abandona, todos nos comenzamos a parecer mucho. Algo parecido se podría decir de las familias humildes: como han estado tan ocupadas trabajando, no han encontrado el momento de volver sobre sí mismas. Por eso hay un momento en el que la memoria se diluye, y entonces resulta imposible reconstruir los recuerdos».

El libro de Carnero es una maravilla de homenaje a su madre; es precioso y a la vez desgarrador, porque habla de la memoria de los hijos, del amor desmedido de los padres, de las raíces y de los dolores, de la culpa que no es, de la vida que cambia en un instante. En paralelo, acabé de ver la tercera temporada de Seguir leyendo “LA FAMILIA, THIS IS US”

CUARTO Y MITAD

Dicen de Howard Hughes, pionero aviador y excéntrico magnate, que se atiborraba de barritas de chocolate y clasificaba los guisantes por tamaños antes de comerlos. De Greta Garbo, que no perdonaba sus tres semanas al año alimentándose únicamente a basa de espinacas. Y de Mussolini, que sentía pasión por el ajo. Para Marilyn Monroe, como confesó en 1952, nada mejor para empezar el día que batir dos huevos crudos en un vaso de leche tibia. Mientras que Clark Gable dejaba de ser un galán cuando su aliento lo delataba: comía cebollas crudas. La otra cara de la moneda es que un 30% de los alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia.

Cuando hace unos años preguntaban a Joan Roca por su profesión, se inventaba oficios, todo con tal de no decir que era cocinero; el año pasado, en una entrevista a La voz de Galicia, dijo: «Cuando empezábamos en esto, nadie quería ser cocinero»; ahora, en cambio, son los nuevos Rolling Stone. De la misma manera que de las grandes enemistades entre artistas nacieron grandísimas obras de arte, dicen que en cocina un error humano es capaz crear platos estrella. Si eres capaz, claro, de ver algo donde otros sólo ven un error. Una mancha. Un estropicio. Y así fue como el chef Seguir leyendo “CUARTO Y MITAD”

SOBRE EL DUELO

Parad los relojes, desconectad el teléfono, 
acallad los pianos y con tambores amortiguados. 

Las estrellas ya no hacen falta; apagadlas todas. 

Guardad la luna y desmontad el sol, 

vaciad el océano y barred los bosques; 

porque ya nada puede servir para nada.

Blues funerario, de W. H. Auden.

 

Así lo describe Joan Didion en su libro El año del pensamiento mágico: «Recuerdo haber pensado que tenía que hablarlo con John. No había nada que yo no hablara con John. Tampoco podía dar sus zapatos: si iba a volver, necesitaría zapatos». Y así lo describe ella misma tan sólo un año más tarde, al perder también a su hija, en sus Noches azules: «Hubo un tiempo para que yo tuviera una hija. Y ese tiempo pasó. Y todavía no he encontrado el tiempo en que no la oigo canturrear».

Gabriela Ybarra, autora de El comensal, trata de comprender su relación con la muerte y la familia a través del análisis de dos sucesos: el asesinato de su abuelo a manos de ETA en 1977 (Javier de Ybarra Bergé, alcalde de Bilbao) y el fallecimiento de su madre tras padecer cáncer. Mi parte favorita es Seguir leyendo “SOBRE EL DUELO”

LOS RETOS DEL SIGLO XXI

Cada época está cargada de virtudes y agitación. Aunque no siempre en la misma medida. Y es calamidad de cada tiempo creer que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor. Un día leí que Javier Marías escribía esto acerca del siglo XXI, desencantado quizá: 
«Lo que llevamos de siglo, en conjunto, me está resultando un poco decepcionante. En un artículo dije sin embargo que, dentro de todo, si lo comparamos con los primeros 20 años del siglo XX, por ejemplo, en que hubo una guerra mundial espantosa, o del XIX, con todas las guerras napoleónicas, pues vamos bien. Pero en otros aspectos me está resultando un siglo tonto, muy tonto, muy tiquismiquis, demasiado delicado en cierto sentido y lleno de tontuna y antipatía, intolerancia».

Cuando se publicó el tercer ensayo del israelí Yuval Noah Harari, 21 lecciones para el siglo XXI, llegó con cierta reticencia a mis oídos (y más tarde a mis manos, en ambos casos gracias a dos Juanes), tras el éxito de Sapiens (2014) y Homo Deus (2016), aclamados por Bill Gates y todo Silicon Valley. En sus ensayos, y más concretamente en este último, repasa la actual crisis social, económica y política entendiendo que la realidad está compuesta de muchas hebras, como los dilemas globales. ¿Cuáles son los mayores retos y opciones hoy? ¿A qué debemos prestar atención, qué debemos enseñar Seguir leyendo “LOS RETOS DEL SIGLO XXI”

TODOS SOMOS MAPAS

A veces, ya es tarde para ver algo.
A veces, la ceguera es voluntaria y complaciente.
A veces, miramos sin ser capaces de ver.
Y otras veces, lo que no queremos ver, el terror, nos cierra los ojos. Como un fundido a negro. O como la memoria, que tras los peores momentos opta por borrar instantes concretos para soltar lastre y poder emprender el vuelo. O, al menos, avanzar.

Hace unos días, leí el libro El amigo, de Sigrid Nunez, que empezaba contando que, en los años ochenta, en California, un gran número de mujeres camboyanas acudieron al médico con la misma queja: no veían. Todas ellas eran refugiadas de guerra y, antes de volar a su país natal, habían sido testigos de las atrocidades cometidas por los Jemeres Rojos (en el poder desde 1975 hasta 1979). La mayoría habían sido violadas, torturadas o vejadas de otro modo, y habían visto asesinar a miembros de su familia. «Una mujer que no volvió a ver a su marido ni a sus tres hijos después de que los soldados aparecieran y se los llevaran dijo que había perdido la vista tras haber llorado todos los días durante cuatro años». No era la única que parecía haber llorado hasta quedarse ciega; otras sufrieron de Seguir leyendo “TODOS SOMOS MAPAS”

LAS CLOACAS DEL PERIODISMO

Antes de que Internet irrumpiese en nuestras vidas y revolucionase nuestra sociedad, (casi)todo era distinto. También la prensa. Hasta 1996, los periódicos “de toda la vida” eran esas sábanas manoseadas que te manchaban de tinta los dedos, invadían todo el espacio y requerían un máster en maniobras expertas para pasar las páginas y leer cómodamente sin derramar el café o sacar un ojo al de al lado. Por entonces, nada sabíamos de los confidenciales, los digitales o el clickbait (ese titular capcioso que hace de cebo para atraer visitas a la web y que luego se queda en nada). Los periodistas vivían cómodamente en su tradición, sin grandes cambios o renovaciones, sin tener que actualizar constantemente sus habilidades, porque las ventas y el negocio eran relativamente estables, y cada domingo las familias acudían a su quiosco de confianza a por su prensa de cabecera.

Tampoco hubo publicidad en las páginas del periódico hasta finales del siglo XIX, lo que cambió en cierto modo las reglas del juego: los ingresos ya no sólo dependían de las ventas de sus lectores, sino también de esas empresas que querían llegar al público y pagaban por ello. Pese a todo, la prensa seguía siendo, en esencia, un poder independiente: el “cuarto poder” del Estado, capaz de influir en Seguir leyendo “LAS CLOACAS DEL PERIODISMO”

LA LUZ QUE NO PUEDES VER

En ocasiones, escuchamos casos de éxito, historias de superación, grandes descubrimientos, y tendemos a pensar que ésa es la única historia. Lo mal que lo pasaron, lo difícil que fue, las veces que pensaron que no podrían, que no llegarían, que no sabrían. Y cómo, un día, la historia fue otra, pasaron al otro lado, y ahora dan conferencias y entrevistas y esos científicos, artistas, deportistas y premiados recorren el país, las librerías y las televisiones contando que al final sí lo lograron. Que tú también eres capaz. Que adelante. Y el público se emociona y aplaude y les habla a otros de esa historia que acaban de oír.

Hay mucho debate con eso de la suerte. Decía Séneca que la suerte es lo que ocurre cuando la preparación coincide con la oportunidad. Porque la suerte sólo nos pilla en el momento y el lugar adecuados si estamos trabajando. Haciendo. Intentándolo. Preparado para ser capaz de percibir las oportunidades. Es un factor menor, aleatorio, como cualquier otro. Lo de Mozart, Picasso o los Beatles no fue casualidad, inspiración divina o suerte. A veces se nos olvida. Olvidamos que, antes de lograr su genialidad o tener un golpe de fortuna, tenían las manos callosas de practicar día y noche. Todas las voces que Seguir leyendo “LA LUZ QUE NO PUEDES VER”

ESO QUE PASA MIENTRAS ESCUCHAS PÓDCAST

Desde hace un tiempo, le he cogido el gusto a salir a correr, caminar, esperar o cocinar escuchando pódcast (ya españolizado, de la familia del cederrón y el güisqui) en vez de escuchar música o la radio como se ha hecho toda la vida. Es un formato que cada vez me gusta más; como leí hace poco, lo mismo te salvan las horas muertas en un aeropuerto que horas de carretera o un día sin ganas de meterte en el gimnasio. Todas esas cosas sobre las que tengo curiosidad o quiero aprender porque aportan y son interesantes y para las que no encontraba el tiempo. Un 2×1. Y además me distraigo mejor, me concentro más y, al acabar esos 45 minutos, la satisfacción es doble.

Los titulares hablan de que cada vez está más de moda (hace mucho que tienen éxito en EEUU, Canadá y Reino Unido) escuchar estos “programas de radio a la carta” cuando sea y donde sea en medio de esta transformación digital que a veces nos viene tan grande. Su éxito es sencillo: son flexibles en contenido, tiempo y formato, lo que lo hace cercano, de tú a tú, y crea comunidad, porque (casi) todo tiene cabida. A la carta. Y porque, además, en un momento donde hay tanto para elegir, los pódcast permiten escuchar y seleccionar contenido de calidad. 

Hay pódcast para ayudar a Seguir leyendo “ESO QUE PASA MIENTRAS ESCUCHAS PÓDCAST”

LA ETERNA INSATISFECHA

Nunca fue suficiente. Las mujeres como ella nunca tienen suficiente, no importa la edad. Ni las circunstancias. Ni siquiera los supervivientes o los cadáveres que vayan arrastrando a su paso. No siempre conseguía lo que quería, y precisamente por eso era mejor que lo consiguiera. O no, pero desear que fuera así era pura supervivencia. Porque cuando le faltaban las fuerzas, reclamaba del resto una energía que no siempre tenían. O no siempre podían darle. De unos brazos a otros. De una jaula de cristal a otra. De una copa a otra. Y de un credo a otro. Porque ninguna adicción era capaz de completar su agujero negro. Porque ninguna religión era lo suficientemente indulgente con sus debilidades. Porque no quería salvarse, sólo quería ser salvada. Y así pasaban los días, y más tarde las semanas y los años, siempre a la espera de algo. Si le preguntabas, quería ser experta en astrofísica, pero sin tener que acudir a congresos y ponencias de eruditos frikis; si le preguntabas, quería que la invitasen a los cócteles y fiestas más exclusivas en azoteas de vértigo, pero sin tener que dar conversación a esos extraterrestres; si le preguntabas, quería ser abanderada de tantas causas, ser vegetariana, antitaurina, liberal, feminista y ecologista, pero explicaba sin rubor que Seguir leyendo “LA ETERNA INSATISFECHA”

Blog de WordPress.com.

Subir ↑